Almendras para la Memoria

En esta ocasión queremos ofrecerte una receta para consumir almendras y no de la forma normal y corriente sino de otra diferente.

Ya sabemos que las almendras, y los frutos secos en general, son buenos para nuestro cuerpo pero también nos sirven para la memoria y para darnos el gusto de vez en cuando.

Por eso vamos a preparar las almendras de otra forma (que no sean crudas) por si no te gustan así.

Lo ?nico que necesitar?s ser?n almendr?s. ?stas las pondremos en un cacico a hervir durante unos minutos, lo suficiente para que sea fácil quitarle la piel marr?n que tienen.

A continuación, en una bandeja del horno, las pones como si fueran una base y les echas un poco de sal (tampoco es bueno pasarse con la sal) y las metes en el horno unos 20 minutos (depender? del horno pero básicamente hasta que están doradas).

Y ya esté, es una forma más rica de comer almendras y que suele gustar más que si se comen crudas solamente. Son más saludables que las que compramos en las tiendas, porque las has hecho t?, y es posible que se sabor sea más rico al paladar.

Fortalecer la Memoria con Juegos

Mantener el cuerpo saludable no significa que tengamos que olvidarnos de la mente, al contrario, también a ella hay que prestarle atención, sobre todo si somos de los que padecemos pérdidas de memoria como no recordar los cumpleaños, o los nombres de todas las personas con las que hablamos.

En esas ocasiones muchas veces lo mejor para fortalecer y ejercitar la mente son los juegos como el sudoku, juegos de l?gica, de detectives, etc. Son juegos que ponen a funcionar nuestra mente y la ejercitan de modo que nos va siendo cada vez más fácil recordar cosas.

Sobre esos juegos también tenemos los videojuegos, por ejemplo los de Nintendo DS, juegos como Brain Academy o el Brain Training que, mediante minijuegos, puedes ir analizando el día a día de tu avance y saber si realmente vas avanzando o te estancas.

Pero si no quieres comprar juegos ni ponerte a jugar a videoconsolas lo mejor es realizar ejercicios mentales, incluso recordar un poco las técnicas mnemotécnicas que utilizabas para estudiar y recordar las cosas (y aqué no valen las chuletas). Lo mejor es que vayas poco a poco llevando un control sobre tu progreso, no sólo en una libreta sino mentalmente.