La Dieta Mediterr?nea combate la diabetes

La dieta mediterr?nea es la más apropiada para los pacientes con sobrepeso diagnosticados de diabetes tipo 2.? ?ste es el resultado de un estudio realizado en la Universidad de N?poles, cuyo objetivo ha sido comparar los efectos de una dieta de tipo mediterr?neo o una dieta baja en grasas sobre la necesidad de tratamiento con medicamentos para bajar la glucemia en pacientes con sobrepeso u obesidad, reción diagnosticados de diabetes tipo 2.

En el estudio aleatorizado han participado 215 personas con sobrepeso reción diagnosticadas de diabetes tipo 2 que nunca habían sido tratadas con medicamentos antihiperglic?micos.

Fueron asignadas aleatoriamente a seguir una dieta de tipo mediterr?neo (1.500 kcal/d para las mujeres y 1.800 kcal/d para los hombres) o una dieta baja en grasas (basada en las recomendaciones de la American Heart Association) durante un periodo de seguimiento de 4 años.

Despu?s de 4 años de seguimiento, el 44% de los que siguieron la dieta mediterr?nea y el 70% de los asignados a la dieta baja en grasas necesitaron tratamiento con f?rmacos antihiperglic?micos.

Los participantes asignados a la dieta mediterr?nea perdieron más peso con mejor control de su glicemia y menores factores de riesgo de enfermedad coronaria que aquellos que fueron asignados a la dieta baja en grasas.

La conclusión de los autores es que la dieta de estilo mediterr?nea, comparada con la dieta baja en grasas, es más apropiada para el control de la glicemia en los pacientes con diabetes tipo 2 y de los factores de riesgo de enfermedad coronaria, al tiempo que retrasa la necesidad de utilizar medicamentos antihiperglic?micos, en los pacientes con sobrepeso, recientemente diagnosticados de diabetes tipo 2.

Dieta Mediterr?nea contra la Artritis

En un estudio experimental publicado en la revista Annals of the Rheumatic Diseases, un grupo de investigadores del Food and Nutrition Department de la Universidad de Ume?, en Suecia, lleg? a la conclusión de que en los pacientes con artrtitis reumatoide (AR)?que adoptaron?de una dieta mediterr?nea (rica en aceite de oliva, pescado, carne de ave, frutas y vegetales) redujeron la actividad inflamatoria de la artritis.

Los criterios de inclusión fueron: a) Padecer una artritis reumatoide con una duración de, al menos, 2 años; b) Tratarse cl?nicamente de una enfermedad caracterizada por ser estable, bajo control apropiado, por un especialista en reumatología.

Al comienzo del estudio los dos grupos de pacientes eran semejantes en todos los aspectos excepto en la duración de la enfermedad: en el grupo de la DM la duración de la enfermedad fue de 17 años frente a los 10 años del grupo con DC .

Para asegurar que las dietas correspondientes eran las prescritas para cada grupo, a todos los pacientes durante las tres primeras semanas les fueron servidas las dietas correspondientes (DM y DC), tanto para el almuerzo como para la cena, en la cafeter?a de la cl?nica. El examen cl?nico de los pacientes se realiz? al comienzo de la experiencia, así como en las semanas 3?, 6? y 12?.

Se utilizaron los siguientes ?ndices para valorar los resultados cl?nicos:

  • ?ndice de la actividad de la artritis reumatoide (DAS28)
  • ?ndice de la función física (HAQ)
  • ?ndice de la calidad de vida (SF-38)
  • ?ndice del consumo diario por el paciente de medicamentos anti-inflamatorios no esteroideos (AINES).

Despu?s de tres meses de observación, los pacientes que habían seguido la dieta mediterr?nea habían perdido peso, sus niveles de colesterol habían descendido y aquejaban menos dolor en sus articulaciones comparados con el grupo control que no habían cambiado sus h?bitos alimentarios. La diferencia a favor del grupo con dieta mediterr?nea fue notable tan solo en la segunda parte del ensayo cl?nico.

La conclusión de los autores es que una dieta mediterr?nea reduce la actividad de la artritis reumatoide en los pacientes en los que esta enfermedad mantiene una actividad estable y modesta. De este modo, siguiendo una dieta mediterr?nea durante tres meses, los pacientes con artritis reumatoide pueden conseguir mejorar su condición física e incrementar su vitalidad.

La Manzana, una Tentación Saludable

Las frutas desde siempre han sido una gran fuente de energía y salud. Es muy bueno comer fruta a diario, ya que nos provee de mucho de las vitaminas que nuestro cuerpo necesita diariamente, además de darnos la fibra que requerimos. En este sentido, la manzana ocupa un lugar especial.

Hay que tener en cuenta que un 85% de su composición es agua, por lo que resulta muy refrescante e hidratante. Los azúcares, la mayor parte fructosa (azúcar de la fruta) y en menor proporción, glucosa y sacarosa, de rápida asimilación en el organismo, son los nutrientes más abundantes después del agua.

Igualmente, es fuente discreta de vitamina E o tocoferol y aporta una escasa cantidad de vitamina C.?Es rica en fibra, que mejora el tr?nsito intestinal y entre su contenido mineral sobresale el potasio. ?La vitamina E posee acción antioxidante, interviene en la estabilidad de las c?lulas sangu?neas como los gl?bulos rojos y en la fertilidad.

Tambien el potasio, es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la c?lula. Es por ello que las extraordinarias propiedades diet?ticas que se le atribuyen a esta fruta se deben en gran medida a los elementos fitoquémicos que contiene, entre ellos, flavonoides y quercitina, con propiedades antioxidantes.

Contenido quémico de la manzana :

Potasio ……………………………………………35,40 %

Calcio………………………………………………26,10 %

Magnesio……………………………………………9,10 %

Sodio……………………………………………….26,10 %

Acido Fosf?rico……………………………………14,00 %

Acido Sulf?rico……………………………………..6,09 %

Silicato………………………………………………4,32 %

Reducir el Apetito con Aceite de Oliva

Un estudio experimental ha se?alado que el aceite de oliva, rico en ?cido oleico, puede reducir el apetito. ?sta conclusión demuestra que el ?cido oleico de la dieta, muy abundante en el aceite de oliva, activa en el intestino delgado la movilización de la oleiletanolamida, una hormona producida en las c?lulas intestinales (enterocitos), la cual act?a como un mensajero que informa al cerebro de la cuant?a del alimento ingerido y evita la saciedad, reduciendo el apetito.

Estudios previos habían demostrado que la ingestión de alimentos estimula a las c?lulas de la capa mucosa del intestino delgado a producir la hormona conocida como oleiletanolamida (OEA), cuya base estructural o substrato es precisamente el ?cido oleico, tan abundante en el aceite de oliva, componente básico de la dieta mediterr?nea. Si se administra la OEA como si fuera un f?rmaco, disminuye el apetito.

En este trabajo experimental realizado conjuntamente en las universidades de California (Irvine), Yeshiva (Nueva York) y La Sapienza (Romase, demuestra que cuando el ?cido oleico llega a la luz intestinal, penetra en sus c?lulas merced a la asistencia de una prote?na (la CD36), presente en la membrana que rodea a las c?lulas intestinales o enterocitos, que act?a como un ?transportador?.

A partir del ?cido oleico se sintetiza la oleiletanolamida (OEA), la cual activa unos receptores conocidos con las siglas PPAR-alfa; el resultado de este acoplamiento con los receptores es la prolongación del periodo de saciedad entre las comidas.

Las autores concluyen que sus hallazgos demuestran que la oleiletanolamida (OEA) es una se?al fisiol?gica clave que liga espec?ficamente la ingestión de grasas con la duración del periodo de saciedad entre las comidas. En definitiva, un argumento más favor de la dieta mediterr?nea, en la cual el aceite de oliva es un componente fundamental.